Videovigilancia para muchas cosas

La video-vigilancia consiste en la utilización de cámaras en determinados lugares para la visualización de lo que allí acontece en tiempo real, su grabación para poder recabar información a posteriori o su tratamiento automatizado, para detectar determinados eventos, como personas o vehículos en movimiento, cambios de luminosidad o hacer seguimiento del movimiento de un objeto, por ejemplo.
Sin embargo en los últimos años, con la casi omnipresencia de la tecnología IP de comunicaciones —Internet— y el amplio despliegue de las redes fijas de datos, con tecnología ADSL, y móviles, con tecnologías HSPA, ha hecho posible que el empresario de una pequeña o mediana empresa pueda implementar una solución de video-vigilancia para su almacén, nave, oficina o vehículos sin desembolsos económicos desorbitados. Así, poder visualizar las imágenes de las cámaras desde nuestro navegador de Internet o teléfono móvil son ventajas que sólo la tecnología IP puede ofrecer y abre un abanico de posibilidades casi infinito en cuanto a posibles aplicaciones se refiere.